Síntomas de la EM

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad inflamatoria de probable origen autoinmune que afecta al sistema nervioso central, desarrollándose en personas que presentan una cierta predisposición genética sobre la que influyen diversos factores ambientales.

La mayoría de pacientes presentan una forma de inicio remitente-recurrente, caracterizada por una clínica episódica en forma de brotes de afectación neurológica manifestados, en función de la región del cerebro o médula que se vea involucrada en el proceso inflamatorio, como alteraciones sensitivas, debilidad, falta de coordinación o problemas visuales. Algunos pacientes pueden presentar una progresión clínica tras varios años de un curso en forma de brotes (EM secundaria progresiva), o bien, desde el inicio clínico (EM primaria progresiva).

En cualquiera de las formas clínicas descritas, los pacientes pueden desarrollar, adicionalmente, síntomas de fatiga, alteraciones cognitivas o esfinterianas, que pueden contribuir notablemente a la disminución de la funcionalidad y de la calidad de vida.