La falta de adherencia de los pacientes con EM se traduce en mayores costes para el SNS

Los expertos inciden en la importancia del diagnóstico precoz y en ofrecer un tratamiento individualizado La falta de adherencia de los pacientes que padecen esclerosis múltiple (EM) se sitúa en torno al 25 o 30 por ciento. Esta cifra hace que los diferentes agentes implicados en abordar esta patología traten de responder el porqué los pacientes no son cumplidores y cuáles son las consecuencias tanto para ellos como para el Sistema Nacional de Salud (SNS). Para analizar estas cuestiones y ofrecer posibles soluciones, se celebró la mesa redonda ‘Adherencia y eficacia en tratamientos de esclerosis múltiple’, con el patrocinio de Merck. En ella, Álvaro Hidalgo, economista de la Salud de la Universidad de Castilla-La Mancha, planteó a través de diferentes trabajos publicados recientemente, cómo la mala adherencia lleva implícito un aumento de las complicaciones, una peor calidad de vida y un desperdicio de los recursos. “Según un trabajo en el que se analizaron las diferencias entre los pacientes adherentes y los no adherentes, la diferencia entre ambos grupos se traduce en más hospitalizaciones relacionadas con la enfermedad, más visitas a urgencias y un mayor número de brotes”, comentó Hidalgo, quien a continuación añadió que los costes de los pacientes menos cumplidores son “sin ajustar” de unos 2.000 dólares más por paciente y año y de unos mil dólares, si se ajusta. Otro dato significativo es que el hecho de no ser adherente influye en las posibilidades de tener más brotes. Y un estudio español cifró el coste de un episodio en 2.609 euros, de los cuales más de mil son de costes indirectos. En definitiva, “un paciente que no es adherente tiene un coste para el sistema de, aproximadamente, 1.000 dólares al año”, apostilló. En relación con este asunto, Celia Oreja-Guevara, jefa del Servicio de Neurología del Hospital Clínico San Carlos, suscribió las palabras del economista, haciendo hincapié en que existen varios factores relacionados con este parámetro. Entre ellos, la especialista destacó que cuando los pacientes tienen la percepción de que el tratamiento no es eficaz o los efectos adversos de los medicamentos impactan negativamente en su calidad de vida son menos adherentes. Esto, unido a la posibilidad de tener fobias a las agujas, intolerancia al modo en que se administra el tratamiento, posibles alteraciones cognitivas, falta de apoyo familiar y unas expectativas surrealistas hacen que el tema del cumplimiento terapéutico sea no solo fundamental para los profesionales y los pacientes, sino que exige mucha implicación por parte ambos. “Es una tarea ardua y requiere la colaboración de todo el equipo multidisciplinar de EM”, dijo. Ahora bien, ¿de qué manera se podría mejorar la adherencia? Oreja-Guevara insistió en que los nuevos autoinyectables y las nuevas formas de administración mejoran la adherencia, así como el tener una relación de confianza con los pacientes y que estos estén informados. En este sentido, hizo alusión a los buenos resultados obtenidos en el estudio Reload, de seguimiento a tres años de pacientes con EM en tratamiento con interferón beta-1a administrado de forma subcutánea con el dispositivo RebiSmart. Este trabajo demostró que un 90 por ciento de los pacientes que participaron en dicho estudio eran adherentes. Dado que la falta de cumplimiento terapéutico disminuye la eficacia y supone un coste sanitario y económico al sistema, Hidalgo señaló que “la monitorización objetiva potencia la efectividad” Aparte “el registro y análisis de datos objetivos de cumplimiento terapéutico mejora la gestión de los costes, tanto de la terapia como los hospitalarios y la mejora en efectividad y gestión de costes se traduce en ganancias de eficiencia en los recursos dedicados a estos pacientes”, precisó el economista. Antes de terminar, los especialistas precisaron que cuando se encuentran inmersos en estudios de adherencia, esta mejora notablemente. Equipo multidisciplinar Los expertos recalcaron que el abanico de opciones terapéuticas disponibles en la actualidad y los avances que se han producido en las últimas décadas han sido “espectaculares”. Ahora, los facultativos han de ir un paso por delante y antes de prescribir un tratamiento u otro deben tener presente cuáles son las necesidades y características propias de cada paciente. De igual modo, se tienen que tener en consideración los perfiles de seguridad y eficacia de los tratamientos y no olvidarse de los efectos secundarios que estos puedan producir. “Se debe tener presente el balance riesgo-beneficio de las diferentes alternativas disponibles antes de recomendárselas a los pacientes”, aseguró la experta. En esta línea, José Manuel García, neurólogo adjunto de la Unidad de EM del Hospital Gregorio Marañón, reconoció que los neurólogos se centran mucho en los aspectos físicos de la enfermedad, pero que deben prestar más atención a otros y ofrecer a los pacientes un abordaje multidisciplinar con la implicación de urología, oftalmología, trabajo social, psicología y psiquiatría, radiología, ginecología y obstetricia, etc. “Se está pasando de una visión centrada en el tratamiento a centrada en el paciente, en función de sus peculiaridades”, aseveró, agregando que “ofrecer información a los pacientes es absolutamente fundamental”. En este sentido, todos reiteraron la necesidad de que enfermería se especialice y esté bien formada, porque es un área “imprescindible” para el manejo adecuado de la patología y establecer un clima de confianza con el paciente. A modo de conclusión, los asistentes indicaron que los profesionales deben abogar por la personalización de los tratamientos, siempre teniendo en cuenta las expectativas de los pacientes y los efectos secundarios de los mismos. “La clave es definir cuál es el fármaco adecuado para cada persona y no dar por hecho que la adherencia es óptima, sino que hay que preguntarles”, destacó García. Mientras, Hidalgo cerró el encuentro, diciendo que se debe “potenciar” el papel de enfermería y hacer un uso eficiente de los recursos”. Fuente original: El Global.net Experts stress the importance of the compliance of patient to their treatment, even if the beneficial effects are not evident. Non-adherence of patients with multiple sclerosis (MS) is around 25 or 30 percent. This figure makes the different actors involved in addressing this disease try to answer why patients are non-compliant and the…