Cannabinoides y esclerosis múltiple

El uso de cannabinoides para tratar los síntomas de la esclerosis múltiple puede ser una opción en el futuro

La esclerosis múltiple no tiene cura y los tratamientos actuales se basan en reducir los síntomas y prevenir los brotes. Una de las opciones que más interés despierta actualmente es el uso de marihuana medicinal, en concreto de los derivados del cannabidiol o CBD. Pese a que actualmente su uso no está regulado en España, una nueva legislación que se lleva debatiendo años puede abrir las puertas para que este compuesto ayude a miles de afectados.

El CBD es un compuesto aislado que se extrae de la Cannabis sativa, la planta de la marihuana. No contiene el químico psicoactivo tetrahidrocannabinol (THC), conocido por producir la sensación de alteración de conciencia de los usuarios. El CBD proviene de variedades de cáñamo de la planta de cannabis, a diferencia de las variedades conocidas como marihuana, que tienen cantidades más altas de THC.

Por tanto, el CBD no tiene ningún efecto psicoactivo alucinógeno, y por esta razón, se regula de manera diferente a la marihuana que contiene THC. Los efectos del CBD aún están bajo estudio, pero se suelen asociar con una reducción del dolor y una disminución de la cantidad y la severidad de los espamos.

Los compuestos de CBD se enlazan con los receptores endocannabinoides del sistema nervioso central (concretamente CB1 y CB2). Las investigaciones sugieren que el CBD evita los receptores del cerebro, actúando de forma diferente a otras sustancias como el THC. Al enlazarse con los receptores del sistema nervioso central, el CBD modula el funcionamiento de estos receptores, sin llegar a activarlos por completo.

Actualmente los compuestos de CBD basados en marihuana medicinal son legales en múltiples países, como en Alemania, Polonia, Italia, Bélgica, México, Argentina, Canadá y algunos estados de Estados Unidos. Dado el gran número de países que ya incorporan en su legislación su uso y las demandas de pacientes y asociaciones, en España su regulación lleva años en el debate público.

La forma más habitual de suministrar CBD es mediante aceite. Resulta una forma sencilla de tomar este compuesto, ya sea añadiéndolo en la comida, directamente en la lengua o tópicamente. Existen otros métodos de suministración, como cápsulas orales o sprays nasales, aunque aún no está claro qué formulaciones son más efectivas.

Los compuestos de CBD suelen ser bien asimilados por los pacientes. Sin embargo, puede haber efectos secundarios como sequedad bucal, diarrea, fatiga y una reducción del apetito. También se tiene que tener en cuenta la posible interacción del CBD con otras medicaciones. Como con cualquier tratamiento, es fundamental consultar con el médico su uso, siguiendo siempre sus recomendaciones.

 

Fuente: Multiple Sclerosis News Today