Corro la Orbea Monegros para promover la investigación en Esclerosis Múltiple

· La EMtrevista ·

Miguel López Abenoza

 

 

Miguel López fue diagnosticado de Esclerosis Múltiple hace 5 años, cuando tenía 35 años, pareja y dos hijos. Deportista desde siempre, ha mantenido a pesar de varios brotes severos su actividad física, profesional, familiar y solidaria.

Miguel es la mitad del equipo que correrá el próximo 28 de abril la Orbea Monegros, una de las pruebas ciclistas de mountain bike más veteranas y de más reputación en España. Miguel y Agna, la otra mitad del equipo, ambos afectados de EM, se han planteado este reto para promover y recoger fondos para la investigación de tratamientos curativos para esta enfermedad, hoy por hoy incurable.

 

Miguel, conocer el diagnóstico de Esclerosis Múltiple, vivir los primeros síntomas,…, ¿qué representó para ti?
El diagnóstico fue como un jarro de agua fría, uno nunca piensa que le pueda tocar a él. No estaba acostumbrado a pisar hospitales, a someterme a pruebas médicas, era un mundo nuevo y desconocido para mí. Además, en tu cabeza se plantea un futuro incierto, en el que uno se pone en lo peor.

 

¿Cambió tu forma de ver la vida, tu día a día?
Por supuesto, te hace replantear la vida, ver las cosas desde otro punto de vista. Personalmente intento tomarme las cosas de otra manera, más positiva, pero sin perder de vista la realidad.

 

¿Cuándo y por qué empezaste a hacer deporte?
Durante toda mi vida he practicado deporte, especialmente pruebas de atletismo, y nunca había tenido ninguna lesión importante ni problema médico; hasta que la EM se cruzó en mi vida. El primer año tuve dos brotes severos que dejaron en mí distintas secuelas. Tras mucho trabajo de rehabilitación pude volver a retomar la actividad física de forma adaptada, combinando el deporte con los efectos de la enfermedad.

 

¿Ha cambiado tu forma de practicar ejercicio a lo largo de los últimos años?
Sí, por supuesto. Los brotes me han dejado una serie de secuelas, ocasionándome  problemas de coordinación, alteración de la sensibilidad, cansancio crónico, falta de visión, etc. Todo esto me exige una adaptación constante, pero no ha sido impedimento para que siga haciendo lo que más me gusta.

 

¿Nos puedes brindar un consejo para la persona afectada de Esclerosis Múltiple que quiera adentrarse en el universo del deporte?
La clave está en ir conociéndose poco a poco. Como cualquier otra persona que practica deporte, es importante observar cuáles son nuestras limitaciones y nuestros puntos fuertes. Así como tener en cuenta el factor descanso, uno de los más esenciales y a la vez más olvidados. Es importante escuchar a nuestro cuerpo, interpretar las señales que nos envía y, al mismo tiempo, disfrutar con lo que hacemos.
Por otro lado, las pruebas deportivas hay que prepararlas con un seguimiento médico constante, para evitar futuros problemas de salud. La mejor opción es ponerse en manos de profesionales que controlen nuestra evolución: la supervisión de un preparador físico, un fisioterapeuta y un nutricionista, es garantía de éxito.

 

La Orbea Monegros no es tu primer reto deportivo solidario. ¿Cómo empezaste con el primero, cuál fue tu motivación?
Mi primer reto fue participar en la Ultra trail Serra del Monsant 2015, corriendo 101km con 4.000 metros de desnivel acumulado. Un proyecto solidario que ayudó a recaudar fondos para la apertura de un nuevo centro de la FEMM y que me permitió iniciar también el movimiento REMy+ (RunningEMyMás), que anima e impulsa las personas con Esclerosis Múltiple, u otras enfermedades, a realizar actividad física.

 

Eres padre, trabajas, colaboras en iniciativas de pacientes como #FFpaciente, acudes a entrevistas,… ¡No debe sobrarte demasiado tiempo ni energía al final del día! ¿Cómo te organizas?
¡La verdad es que necesitaría días de 36 horas! Es bastante difícil compaginar todas estas facetas de mi vida; cada una de ellas merece una gran dedicación. Gracias al esfuerzo y sacrificio de mi familia, hoy puedo disponer de tiempo para participar en distintos proyectos, dar difusión a la figura del paciente activo, participar en eventos y campañas de difusión y, por supuesto, sacar tiempo para hacer deporte.

 

¿Por qué la Orbea Monegros, Agna y GAEM?
Agna y yo tenemos algo en común, y es que los dos compartimos la misma forma de convivir con la enfermedad. La vida saludable y el deporte son nuestras armas para seguir adelante.
Desde hace ya tiempo, nos planteábamos hacer un proyecto conjunto deportivo y solidario. La Orbea Monegros es una de las pruebas ciclistas de montaña con mas reputación y nivel de exigencia, así que nos pareció una buena forma de mostrar a la sociedad la importancia que tiene la investigación en esclerosis múltiple.
Nos decidimos a destinar los fondos del proyecto solidario a Fundación GAEM por su gran labor en el impulso de la investigación en el campo de la esclerosis múltiple.

 

Para finalizar, comparte con nosotros algo que te haya aportado la EM…
La EM me ha aportado mucha paciencia, me ha enseñado a ser más positivo y a ver la vida desde otra perspectiva. Mi consejo a los afectados: concienciarse que la esclerosis múltiple es nuestra compañera y no nuestra enemiga, por tanto no dirige nuestras vidas. Una actitud física y mental saludable va a favorecer que nos sintamos mejor tanto por dentro como por fuera.

 

 

 

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