El Dr. Luís Brieva, nos guía para conocer cómo afecta el envejecimiento al sistema inmune.
Los pacientes con esclerosis múltiple (EM) mayores de 60 años representan ya uno de cada de diez pacientes en las consultas de EM. Alrededor de un tercio de ellos tienen todavía una EM remitente recurrente pero el resto tienen formas de EM secundariamente progresiva con baja probabilidad de que persista la actividad inflamatoria de la enfermedad donde son útiles los fármacos en EM. Al envejecimiento del sistema inmune por la edad se suma que muchos de estos pacientes continúan tomando de forma indefinida un tratamiento que no modifica el proceso neurodegenerativo predominante en fases más avanzadas de la enfermedad y todo ello a pesar de la falta de evidencia de ensayos clínicos en la población mayor de 55 años. Incluso algunos pacientes toman tratamientos de alta eficacia asumiendo un balance riesgo-beneficio desfavorable que va en aumento con el paso del tiempo por mayor probabilidad de infecciones, entre otros problemas. El desescalado y/o interrupción de los tratamientos modificadores de la enfermedad en pacientes con EM de edad avanzada es un desafío y no hay consenso sobre cuándo es el momento más adecuado para hacerlo y cómo llevarlo llevarlo a cabo.
