Impacto de un brote en esclerosis múltiple

Fomentar una buena recuperación tras un brote es clave.

 

Un brote en esclerosis múltiple remitente recurrente suele impactar a diferentes niveles en la vida de la persona afectada. Además de la afectación física producto de la lesión que ha provocado el brote, también se produce un impacto a nivel social, personal, emocional, laboral y/o familiar.

Actuar lo antes posible ante este nuevo brote es de vital importancia. La persona afectada no debe esperar a encontrarse bien para empezar a moverse e iniciar la rehabilitación de este brote. Por mínimo que sea el cambio, debe empezar a hacerse lo antes posible.

Llevar una correcta higiene de sueño, una rutina diaria de actividad, añadir ejercicio físico (a cualquier nivel), una correcta alimentación, evitar hábitos de consumo no saludables y apoyarse en familiares y amigos, así como en los diferentes profesionales que acompañan a la persona afectada de esclerosis múltiple, es la mejor opción para afrontar el impacto de un nuevo brote.

 

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