Los beneficios conseguidos con ‘¡Levántate y vive!’ se destinarán a la investigación de la esclerosis múltiple que impulsa Fundación GAEM
“Un libro de reflexiones personales sobre lo que supone vivir con esclerosis múltiple”
‘¡Levántate y vive!’ es el alentador título y la frase final del libro escrito por Jorge y Carmen Bastida, padre e hija, ambos afectados de esclerosis múltiple, que recoge sus experiencias y sus reflexiones acerca de la convivencia con la enfermedad.
‘¡Levántate y vive!’ puede adquirirse por el precio de 15 euros a través de la plataforma Amazon o de la página web de la editorial Círculo Rojo. Los beneficios conseguidos con la venta de ‘¡Levántate y vive!’ se destinarán a impulsar los proyectos de la Aceleradora GAEM, que buscan la curación de esta enfermedad neurodegenerativa que afecta a 2,5 millones de personas en el mundo.
El libro
La idea ‘¡Levántate y vive!’ nace hace más de diez años, cuando una editorial propuso a Jorge Bastida escribir este libro. Como Jorge nos dice, “no fue hasta dos años después que decidí escribirlo por mi cuenta y riesgo. Quería recoger las reflexiones que teníamos mi entonces terapeuta y yo después de dialogar con afectados, familiares de afectados, médicos… Pero se rompió el guión… Mi terapeuta marchó muy lejos y yo me caí muy cerca.” Una vez recuperado, Jorge añadió una recopilación de artículos del blog que publica con su hija y que se denomina Sonrisas forever. “De la unión de mi experiencia con la inteligencia emocional de mi hija, nació ‘Levántate y vive’.”
Sus autores
Jorge Bastida Sala nació en Barcelona en el año 1953. Fue diagnosticado de esclerosis múltiple a los 35 años. Ha desarrollado su carrera profesional en el mundo de la banca. Desde 1996, exterioriza su afición inédita hasta aquel momento: la escritura. Este libro es la tercera obra del autor, después de “Dios existe… soy yo“ y “¿Quién eres?“.
Carmen Bastida Marco nació en Barcelona en 1980. Licenciada en Derecho y Máster en Derecho de Empresa, es una apasionada de la gestión pública, su profesión actual. Diagnosticada a los 32 años, nos dice: “esta realidad impuesta no me define como persona, pero sí me enseña a ser mejor cada día, a luchar por quienes valen la pena, a seguir adelante por todo lo que merece ser vivido y sobre todo a sonreír en tiempos difíciles. Porque la sonrisa es el guiño del alma, una caricia del corazón, un cruce de miradas…”.

