Nuevos biomarcadores, remielinización y células madre, ejes de las novedades presentadas en ECTRIMS 2019

La semana pasada tuvo lugar el congreso ECTRIMS 2019 en Estocolmo y en él se han presentado varios hallazgos que podrían ser claves para el futuro de los tratamientos contra la EM. Los hallazgos presentados por las diferentes compañías e investigadores, dan esperanzas a futuros tratamientos basados en biomarcadores, remielinización y células madre. La farmacéutica Roche ha sido una de las empresas que ha presentado un significativo avance. El fármaco Ocrevus, que contiene el principio activo ocrelizumab ha sido capaz de demostrar su efectividad en ensayos de recaída y también en la esclerosis múltiple primaria progresiva.   Un nuevo biomarcador, la proteína ligera de neurofilamentos (NFL)  aporta nueva información que permite comprender mejor la enfermedad, ayudando frenar su progresión en etapas tempranas. La  investigación de la farmacéutica Biogen se centra en parte en la remielinización, lo que permitiría a los axones recuperar la capacidad de transmitir señales nerviosas. Si se consiguiera llevar a cabo a la práctica clínica este avance, se podrían conseguir mejoras  en la discapacidad y recuperar determinadas funcionalidades. Otra investigación, basada en el uso de las células madre,  ha demostrado que un trasplante de células madre hematopoyéticas podría ser más efectivo que las terapias modificadoras de la enfermedad a la hora de frenar la progresión de la enfermedad. Es un estudio muy incipiente pero los investigadores se muestran bastante optimistas. También se ha presentado en la capital sueca un estudio denominado “ Perceptions” liderado por el neurólogo Dr. Javier Sotoca, del Hospital Mutua de Terrassa. Han partícipado en este estudio más de 200 pacientes de una veintena de hospitales diferentes, con el objetivo de conocer la visión que tiene el propio paciente sobre su tratamiento. Los resultados han demostrado el 30% de los pacientes eligen mantener su tratamiento pese a no tener bien controlada la enfermedad. Este 30% no responde a un perfil determinado, pero sí tiene como denominador común que eran mayoritariamente aquellos que percibían un mayor grado de discapacidad. Así, cuanta más afectación tiene el paciente, sobre todo a nivel motor, más tendencia hay a mantener el tratamiento vigente, lo que demuestra un temor a que otra terapia pueda generarles nuevos problemas. Por el contrario, los pacientes más jóvenes y con menor afectación son más propensos a cambiar de medicación. Un 50 % de los participantes preferían cambiar su tratamiento por otro de alta eficacia asumiendo los riesgos implícitos de éste frente al de menor eficacia en cuanto a efectos secundarios y complicaciones. Más información en El Global Más información en La Vanguardia      Otros artículos relacionados https://fundaciongaem.org/ue-aprueba-ocrevus-esclerosis-multiple/ https://fundaciongaem.org/biomarcadores-diagnostico-gaem/