El uso de tratamientos modificadores de la enfermedad no aumenta el riesgo de COVID-19

Noticias tranquilizadoras para las más de 55.000 personas afectadas de esclerosis múltiple en España y las más de 2,5 millones de personas en todo el mundo: cuando se siguen las medidas de seguridad frente al coronavirus (como la distancia social, el uso correcto de mascarillas y la limpieza frecuente de manos), los tratamientos modificadores de la enfermedad no suponen un factor de riesgo para contraer COVID-19. 

La investigación trae esperanza frente a la COVID-19

La investigación biomédica se ha demostrado como la única solución ante la pandemia de coronavirus. Gracias a una investigación internacional se ha podido comprobar la eficacia de remdesivir (un retroviral desarrollado contra el ébola) como tratamiento contra la COVID-19. Se trata del primer ensayo clínico de rigor científico que demuestra la eficacia de un tratamiento contra el coronavirus; poniendo en relieve la importancia de la cooperación en la investigación.

Lo que sabemos de las terapias modificadoras y la COVID-19

Son muchas las dudas que despierta la pandemia de COVID-19 en las personas afectadas de esclerosis múltiple. Por desgracia, las respuestas son pocas, pues aún existen datos fiables sobre cómo afecta el coronavirus a las personas con EM. Tampoco se conoce el papel que juegan las terapias modificadoras de la enfermedad en caso de contagio; será necesaria una mayor investigación hasta obtener resultados concluyentes.

El sistema inmunitario frente al coronavirus

Aunque todavía no se conoce con exactitud cómo funciona el coronavirus COVID-19, si está quedando claro que afecta de forma diferente a personas jóvenes y a la población de mayor edad. Mientras que los jóvenes suelen tener síntomas leves e incluso superar la enfermedad sin apenas darse cuenta (asintomáticos), en muchos casos, la población de riesgo requiere hospitalización y padece síntomas graves.