Los riesgos de fumar con esclerosis múltiple

El tabaco puede acelerar el avance de la esclerosis múltiple e incluso reducir la efectividad de la medicación Fumar tiene multitud de efectos perjudiciales para la salud de las personas, y especialmente para aquellas afectadas de esclerosis múltiple. Si bien aún se desconoce el origen de la esclerosis múltiple, sí que se reconoce que existen dos factores que provocan su desarrollo. El primer factor de riesgo es genético, ya que personas con casos de esclerosis múltiple en la familia son más propensas de ser diagnosticadas con EM. El segundo tiene que ver con factores externos y ambientales, como el tabaco. La gran mayoría de estudios demuestran que fumar con esclerosis múltiple conlleva efectos negativos tanto para la salud general del afectado como para el avance de la enfermedad. Estos estudios apuntan a que los fumadores con esclerosis múltiple presentan mayores niveles de discapacidad que aquellos no fumadores. Además, el tabaco acelera la evolución de la enfermedad, de remitente recurrente a secundaria progresiva. Cada año fumando puede acelerar hasta un 4,7 % en comparación con afectados no fumadores. Las personas fumadoras con esclerosis múltiple también suelen mostrar un mayor nivel de atrofia cerebral en las resonancias magnéticas. Uno de los efectos más perjudiciales la reducción de la efectividad de la medicación. Sin embargo, los resultados de los estudios indican que los efectos del tabaco afectan de manera diferente según el tipo de esclerosis múltiple. Así, las personas con EM primaria progresiva no muestran un empeoramiento de la enfermedad debido al tabaco. Esto podría significar que el tabaco tiene un efecto inflamatorio en el sistema nervioso, lo que afecta a la evolución de la esclerosis múltiple remitente recurrente y su posterior progresión a la secundaria progresiva. Pese a los numerosos estudios acerca de la influencia del tabaco en la esclerosis múltiple, aún existen varios interrogantes sobre como afecta de manera concreta. En un estudio realizado en Noruega, por ejemplo, se demostró que la nicotina, aislada de los compuestos tóxicos del tabaco, puede ayudar a reducir los síntomas de la esclerosis múltiple. Una mayor inversión en investigación es necesaria para conocer con exactitud estos resultados.   Fuente: Smoking and disability progression in multiple sclerosis.