Terapia con células madre en Esclerosis Múltiple

Las células madre son células que tienen la capacidad o “potencia” de diferenciarse, y/o dividirse de forma indefinida, dando lugar a los distintos tipos celulares que forman los tejidos u órganos del cuerpo.

La mayoría de los tejidos de un organismo adulto poseen una población residente de células madre que permiten la renovación periódica o su regeneración cuando se produce algún daño tisular. Se conocen como células madre adultas o “multipotentes”: células que tienen la capacidad, o “multipotencia”, de dividirse de forma indefinida durante la vida de la persona.

Otra clase distinta de célula madre son las pluripotentes, que son capaces de diferenciarse en cualquier tipo de célula del cuerpo. Estas células madre no existen de forma natural en el organismo adulto, sino que se producen en el laboratorio. Pueden obtenerse de dos formas: a partir de un embrión muy temprano (antes de la implantación en el útero), dando lugar a lo que conocemos como células madre embrionarias; o a partir de cualquiera célula de una persona, mediante un proceso de reprogramación, obteniendo células madre pluripotentes o células iPS (pluripotencia inducida).

Comparadas con las células madre adultas, las pluripotentes presentan dos ventajas importantes: se pueden desarrollar y producir en grandes cantidades en el laboratorio, para su trasplante, y permiten generar cualquier tipo de célula del cuerpo, no únicamente algunos como es el caso de las células madre adultas.

 Clasificación de las células madre según su potencialidad o número de los diferentes tipos celulares en los que pueden diferenciarse (imagen de www.proloterapia.com)

 

Actualmente hay varios ensayos de investigación que estudian el potencial de dieferentes tipos de células madre adultas para el tratamiento de diversas formas de EM: las células madre mesenquimales, las células madre neurales y las células madre hematopoyéticas.

Las células madre mesenquimales (MSCs del inglés «mesenchymal stem cells«) son células multipotentes adultas que pueden ser obtenidas de diferentes tipos de tejido, principalmente de la médula ósea, y que poseen un gran potencial terapéutico basado en su capacidad de diferenciación y trasdiferenciación a distintos linajes celulares, y en su amplio espectro de acciones inmunorreguladoras.

El objetivo de la terapia con MSCs es proporcionar células madre con el potencial de convertirse en células que pueden promover la reparación o regeneración del sistema nervioso (a diferencia del transplante de células madre hematopoyéticas, que se utiliza para “restablecer” el sistema inmunológico). El tratamiento con MSC no requiere altas dosis de quimioterapia para “suprimir” el sistema inmunitario, por lo que puede ser una opción más segura.

El trasplante de MSCs se considera una prometedora terapia alternativa que, si se demuestra eficaz, se traduciría en una disminución del número de brotes y una reducción de la gravedad del curso de la enfermedad.

Las células madre neurales son responsables de la reparación de la mielina en el cerebro cuando ésta es destruída y se produce una esclerosis.

Las células madre hematopoyéticas están siendo probadas en formas muy activas de Esclerosis Múltiple, donde se cree que pueden ayudar a prevenir el daño a la mielina mediante la modulación de la respuesta autoinmune.

 

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