Vacunas Covid 19 y esclerosis múltiple

¿Los efectos secundarios son peores para los pacientes con esclerosis múltiple que para las personas sanas? ¿Las terapias modificadoras de la enfermedad (DMT) utilizadas para tratar la EM afectan la capacidad de las vacunas COVID-19 para hacer su trabajo? ¿Pueden las vacunas realmente exacerbar la enfermedad?

Los datos recopilados hasta el día de hoy parece que ofrecen respuestas a esas preguntas.

Reacciones similares a las vacunas

Una encuesta de 719 personas vacunadas con esclerosis múltiple (EM), realizada por iConquerMS, una organización de investigación impulsada por ciudadanos, que se publicó en la revista Neurology informa que no hay mucha diferencia entre los efectos secundarios que experimentan las personas con esclerosis múltiple (EM) y los que reportan las personas sanas.

El 64% de las personas con EM reportó una reacción después de la primera inyección. Las reacciones más comunes fueron dolor en el lugar de la inyección (54%), fatiga (34%), dolor de cabeza (28%) y malestar general (21%). En un grupo más pequeño de personas con EM que recibieron una segunda inyección, el 74% informó efectos secundarios similares.

Curiosamente, como se ilustra en el cuadro a continuación, el porcentaje de pacientes con EM que informaron una reacción fue algo menor que el porcentaje informado por personas sanas durante los ensayos clínicos. Esto fue particularmente cierto con respecto al dolor por inyección. Una posible explicación es que quizás los pacientes con EM estén más acostumbrados a pincharse con agujas.

COVID-19 vaccine | Multiple Sclerosis News Today | A chart shows the frequency of vaccination reactions among clinical trial participants and those who took part in the COVER-MS project

(Gráfico cortesía de iConquerMS)

 

La eficacia de la vacuna depende de la terapia modificadora de la enfermedad (DMT)

El tipo de DMT con el que se ha tratado a un paciente con EM puede afectar la capacidad de las vacunas para proteger contra COVID-19. La mayoría de los DMT funcionan reduciendo la actividad del sistema inmunológico, disminuyendo la inflamación que impulsa la EM. Pero hacer esto también podría reducir la capacidad del sistema inmunológico para combatir el virus SARS-CoV-2 que causa COVID-19.

La preocupación se centra principalmente en las terapias anti-CD20: ofatumumab, ocrelizumab, rituximab y fingolimod. Un estudio publicado en Annals of Neurology informa que después de ser vacunados, los pacientes tratados con estos DMT tenían aproximadamente un 96% menos de probabilidades de mostrar una respuesta inmune al virus que las personas que no usaban un DMT anti-CD20. Pero no se detectó ningún efecto significativo sobre la eficacia de la vacuna COVID-19 en personas tratadas con otros ocho DMT, tratamientos que no atacan a las células B CD20.

 

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No hay evidencia de que las vacunas COVID-19 exacerben la EM

Existen informes anecdóticos de personas que han experimentado brotes de EM después de recibir la vacuna COVID-19, pero estos parecen ser pseudo brotes, relacionados con la fiebre que estas inyecciones pueden causar durante uno o dos días. Es probable que las vacunas «no provoquen una recaída de la EM ni tengan ningún impacto en la progresión de la enfermedad a largo plazo», según los expertos de la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple Americana (MS National Society).

 

¿Debes vacunarte?

El momento oportuno para la vacunación puede requerir una conversación con un neurólogo, especialmente para los pacientes que están siendo tratados con una terapia anti-CD20. Pero en resumen, la sociedad cree que los riesgos de contraer COVID-19 superan cualquier riesgo potencial de las vacunas COVID-19, y que las personas con EM deben vacunarse .

 

Leer artículo original en MSNews Today