El grosor de la retina puede indicar esclerosis múltiple progresiva

La reducción de esta capa del interior del ojo puede determinar si la enfermedad es estable o si se está avanzando hacia una forma progresiva

La retina es una parte fundamental del sistema de visión humano. Se trata de una estructura compleja que en el interior del ojo, con varias capas de neuronas interconectadas. La presencia de neuronas permite estudiar la relación entre la neurodegeneración en esta parte del cuerpo y la esclerosis múltiple; que un reciente estudio ha podido comprobar.

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El estudio, publicado en la revista científica Multiple Sclerosis Journal, sigue los pasos de anteriores investigaciones sobre la retina y su relación con la esclerosis múltiple. Hasta el momento, se había relacionado la pérdida de grosor de esta capa del ojo a un empeoramiento de la enfermedad. Ahora, y gracias a este nuevo estudio, se ha determinado que también sirve para indicar cuándo se pasa de una fase estable a una progresiva.

Durante tres años, se ha analizado el grosor de la retina de 183 pacientes de esclerosis múltiple remitente recurrente, de una forma no intrusiva. Del total de participantes, 64 fueron diagnosticados con una variedad progresiva durante el curso de la investigación.

Los resultados del estudio han comprobado que las personas con EM progresiva perdían más del doble (2.1 micrometros) de una capa específica de la retina (mGCIPL) que aquellas con una enfermedad estable (0.3 micrometros). Además, estos pacientes tenían más posibilidades de sufrir mayores síntomas de la enfermedad, como disfunciones cognitivas.

Los investigadores han constatado que este estudio confirma los descubrimientos de anteriores estudios acerca de la relación de la retina con la esclerosis múltiple; y apuntan a la posibilidad de utilizar la reducción de esta capa del ojo como biomarcador. De esta manera se podría predecir la evolución de la enfermedad midiendo las distintas capas internas de la retina.

 

Fuente: Multiple Sclerosis News Today. Imagen: Arteum.