Nuevos hallazgos sobre la reacción de las células reparadoras de la mielina

Un estudio preclínico sugiere que la proteína NFIA es esencial para los astrocitos, las células cerebrales activas en la reparación y remielinización de la médula espinal

Una proteína conocida como factor nuclear I-A (NFIA) es clave para la reparación de la médula espinal y la posterior remielinización por parte de los astrocitos, las células más abundantes en el cerebro y las primeras que acuden a las zonas lesionadas. Son los últimos hallazgos en un estudio con animales en laboratorio.

En las lesiones cerebrales, la NFIA también es esencial para generar astrocitos reactivos, el estado que estas células asumen cuando responden a una lesión aguda o a una neurodegeneración debida a una enfermedad crónica. Pero aún no está claro si su papel en la enfermedad es beneficioso o dañino.

En parte, eso se debe a que los científicos aún no entienden cómo los astrocitos se regulan respecto a factores específicos de una enfermedad determinada, como la esclerosis múltiple. Los datos disponibles son aún escasos.

El estudio, «El factor nuclear I-A regula diversas respuestas reactivas de astrocitos después de una lesión del SNC«, se publicó en The Journal of Clinical Investigation.

Un equipo del Baylor College of Medicine se centró en el factor nuclear NFIA, pequeñas proteínas involucradas en la expresión génica, con un papel clave en el desarrollo de astrocitos e implicado en enfermedades neurológicas como el glioma y la lesión de la sustancia blanca (WMI). La NFIA también se ha encontrado en precursores de oligodendrocitos, las células que forman la mielina, el recubrimiento protector de las fibras nerviosas cuya degeneración es la causa de la esclerosis múltiple.

Utilizando tejido cerebral humano, los investigadores encontraron altos niveles de NFIA en los astrocitos reactivos en la esclerosis múltiple y en las lesiones por accidente cerebrovascular isquémico en recién nacidos.

En ratones con lesiones en la sustancia blanca (un modelo de esclerosis múltiple), y accidente cerebrovascular isquémico, los científicos también vieron que la NFIA tenía funciones específicas según el tipo de lesión.

Cuando eliminaron la NFIA en astrocitos de ratones, observaron que, en la médula espinal, se generaban astrocitos reactivos y migraban hacia la lesión, pero no reparaban la barrera hematoencefálica dañada, una barrera que protege al cerebro de la circulación sanguínea periférica. Esta fallo en la reparación también se asoció con remielinización tardía.

Del mismo modo, los ratones con accidente cerebrovascular isquémico en la corteza cerebral, la capa externa del cerebro, no pudieron reparar la lesión si carecían de NFIA.

En ambos casos, en la médula espinal y en la corteza cerebral, la lesión no se reparó adecuadamente, pero las razones subyacentes fueron diferentes.

«Los resultados fueron sorprendentes», dice Benjamin Deneen, PhD, autor principal del estudio y profesor de neurocirugía. «Hasta ahora, se pensaba que, independientemente del tipo de lesión o del lugar en el sistema nervioso central, los astrocitos reactivos responderían de la misma manera».

«Estos hallazgos sugieren que la función de la NFIA en los astrocitos reactivos depende del tipo de lesión y de la región cerebral en la que ocurre la lesión. En la corteza cerebral, la NFIA es crucial para producir astrocitos reactivos, mientras que en la médula espinal la NFIA es importante para sellar los vasos sanguíneos con fugas. Estos resultados sugieren una gran variedad de respuestas reactivas de astrocitos que varían según la forma y la ubicación de la lesión ”, agrega Deneen.

«Juntos, estos estudios descubren papeles críticos para la NFIA en los astrocitos reactivos, e ilustran cómo los factores específicos de la zona y de las lesiones dictan el espectro de las respuestas reactivas de los astrocitos», dicen los investigadores.

«Aunque nuestro estudio se realizó en ratones y se necesita más investigación, creemos que nuestros hallazgos pueden reflejar lo que ocurre en las personas, ya que la NFIA también está presente de manera abundante en los astrocitos reactivos en lesiones neurológicas pediátricas y adultas», dice Deneen.

El equipo de investigación también está interesado en estudiar el papel de la NFIA en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.

 

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