Resultados de un estudio clínico y observacional de 30 años en esclerosis múltiple

Se han dado a conocer los resultados de un estudio clínico y observacional llevado a cabo durante 30 años, que ayuda a predecir los resultados clínicos a largo plazo en la EM y a identificar las características pronósticas tempranas al inicio de la enfermedad.

La Esclerosis múltiple (EM) es una afección muy variable, algunas personas con esta enfermedad muestran poca o ninguna discapacidad, mientras que otras personas presentan síntomas que les llevan a desarrollar una discapacidad más temprana. Aproximadamente el 85% de las personas que desarrollan esclerosis múltiple lo hacen inicialmente con un síndrome clínicamente aislado (SCA)

Para llevar a cabo este estudio, financiado por la MS Society de Gran Bretaña, Irlanda del Norte y otros organismos, se reclutaron 132 personas entre los años 1984 y 1987, todas ellas habían presentado con anterioridad un SCA. Durante los años posteriores se les hizo un seguimiento clínico y radiológico que ha finalizado 30 años más tarde. Para poder llevar a cabo el estudio de manera correcta y siguiendo el mismo patrón, se revisaron todos los documentos e imágenes por resonancia magnética (IRM) disponibles. También se definió la esclerosis múltiple según los criterios del Dr. McDonald.

El objetivo principal del estudio ha sido determinar los resultados clínicos a largo plazo en EM e identificar las características pronosticas tempranas de estos resultados.

Transcurridos los 30 años, de los 132 participantes reclutados entre 1984 y 1987 se obtuvieron datos de resultados clínicos de 120 participantes y se pudo saber que 80 (61 vivos y 19 fallecidos) de estas personas habían desarrollado esclerosis múltiple. Por otro lado, las puntuaciones en la escala EDSS se obtuvieron de 77 afectados, de los cuales 35 tenían esclerosis múltiple remitente recurrente (EMRR) con una puntuación en la escala EDSS de entre  ≤3.5 y >3.5, y 26 personas tenían esclerosis múltiple secundaria progresiva (EMSP) con una puntuación de >3.5 en la EDDSS.

Se ha podido saber también que la edad media de las 91 personas que han vivido los 30 años que ha durado el estudio es de 61,6 años, y que de éstos, 30 han permanecido diagnosticados como poseedores de un SCA y 61 como afectados de esclerosis múltiple.

Treinta años después se han identificado divergencias en los resultados de la EM; algunas personas acumularon una discapacidad sustancial desde el principio, mientras que otras siguieron un curso más favorable a largo plazo. Estos resultados podrían predecirse, en parte, mediante hallazgos radiológicos en el plazo de un año a partir del primer síntoma.

Las decisiones de tratamiento a menudo se toman de manera prospectiva, y cada vez más temprano en el curso de la enfermedad. Considerando la aplicación potencial de estos resultados, los factores pronósticos identificados dentro de un año de la aparición de los síntomas pueden resultar más útiles que aquellos identificados dentro de los 5 años. Sin embargo, las características pronósticas favorables a 1 año pueden no tener un impacto significativo en las opciones; en cambio, la aparición de marcadores que sugieren resultados más incapacitantes puede tener más peso.

 

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